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Berlín para encontrarte

Hace poco me conmovió leer a una chica valiente que contaba en un grupo de FB, cómo durante toda su vida se había sentido muy perdida en general, sin saber qué rumbo tomar, qué hacer, por dónde ir. Así que, estaba pensando en migrar a Berlín, con la expectativa de quizás aquí encontrarse por fin a sí misma. Decía que Berlín tenía un poco esa aura; que para muchos jóvenes en España se ha vuelto común venir para acá como parte de una búsqueda personal. Y preguntaba por la opinión de los miembros del grupo al respecto.
Luego de leer la gran cantidad comentarios que suscitó su mensaje, pues se ve que a muchos nos tocó el corazón, me quedé pensando en el tema. También porque es un punto importante en el proceso terapeútico de muchas de las personas que me consultan -pues para muchos migrantes el tema de buscarse a sí mismo está muy presente- y además, me conectó con mi propia historia. Al fin y al cabo, cuando decidí irme de Bogotá para Buenos Aires -más de diez años atrás-  también me fuí…

Todos estamos traumatizados

No lo digo para desanimar a nadie. Al revés, es para que sepas que tus "locuras" tienen una razón de ser y por ello, hay posibilidad de sanarlas...
Lo que está en la raíz de los síntomas de la mayoría de personas que me consultan por cuadros de ansiedad y depresivos, por fobias o por conflictos crónicos de pareja, son lo que se conoce como  traumas del desarrollo. Antes que nada,¿Qué es un trauma?
Es el resultado de una cantidad abrumadora de estrés ocasionado frente a la falta de recursos para lidiar con una situación. Es una herida que queda abierta por la imposibilidad de nuestro cerebro de procesar las emociones vividas en ese momento. Queda abierta pues se bloquea la capacidad natural de nuestro cerebro de convertir el registro de nuestras experiencias en recuerdos. 
Es como si cuando nos cortamos la piel, el proceso natural de cicatrización quedase interrumpido y andásemos con una herida abierta por la vida. Cada vez que algo apenas roce esa herida, va a doler como si …

Nunca es tarde para tener una infancia feliz...

-Esto va a sonar muy loco, pero les juro por mi madre, es cierto!...es lo que aprendo de mis pacientes, especialmente cuando hacemos EMDR.Los recuerdos que tenemos son solo una versión posible de lo que ha ocurrido. Cuando se estimulan con EMDR las fuerzas regenerativas de tu cerebro, los recuerdos que tienes que te producen perturbación, cambian. Sí! Cambian en una dirección positiva.  No es la dirección que te sugiere el terapeuta, nadie te da consejos. 

En estos momentos, como terapeuta guardo silencio, me postro con humildad y contemplo la maravilla de la naturaleza reflejada en la sabiduría con la que mi paciente reconstruye su historia y encuentra en si mismo las imágenes y las palabras que necesita para reparar su infancia. 

Al escucharse hablar y notar como sus recuerdos dolorosos se hacen borrosos y son reemplazados por otros recuerdos más adaptativos, mi paciente comprende que hay algo en su interior más grande que lo que cree acerca de si mismo.  Al principio le crea confusión,…

Entre padres e hijos

Por Diana Alejandra Roncancio Gómez
www.psicologaentuidioma.de


„La primera mitad de la vida te la arruinan tus padres. De arruinarte la segunda mitad, se encargarán tus hijos“
Dijo hace un tiempo un sabio que conozco. Primero me pareció un chiste cruel, pero me dejó pensando y con el tiempo empecé a verlo como una forma pesimista de describir grandes verdades.
(Intuyo que mi sabio sufre de pesimismo…)
Nos lleva muchos años de lucha, quizás más de media vidael poder procesar nuestras experiencias infantiles y de crianza, para llegar a hacernos adultos. 
Defino la adultez como la etapa en la que asumimos la responsabilidad por todo lo que nos pertenece y en la que podemos elegir comportarnos y reaccionar como – o casi como- nos gustaría.
Independizarnos de lo que nos ordenan nuestros automatismos, esos que adoptamos y desarrollamos durante las etapas tempranas de nuestra vida. 
Automatismos forjados por la presencia o ausencia de nuestros padres, por su carácter, por sus miedos, ideales, sueñ…

Abrir el corazón, para que se abra la mente

... el papel de los factores psicológicos en el aprendizaje del alemán.

Por Diana Alejandra Roncancio Gómez
www.psicologaentuidioma.de


Creo que habría muchas más historias de éxito en el aprendizaje del alemán, si todos tuviéramos la oportunidad de abordar los aspectos emocionales que vinculan nuestra historia personal, nuestra situación actual y nuestros sueños, con el proceso de adquirir el idioma.


Quizás se trate de una idea poco extendida, esta de abrirle el corazón al idioma como una forma para facilitar su aprendizaje. 
Generalmente atribuimos la dificultad del aprendizaje del alemán a su gramática, a su pronunciación, a que no se trata de una lengua romance. Estoy de acuerdo con que aprender alemán no es para un hispanohablante lo mismo que aprender italiano, pues en el segundo caso, ya tenemos prácticamente ganado el terreno de la gramática. 
Cuando aprendemos una lengua como el alemán, nuestro cerebro necesita un cierto lapso de tiempo para incorporar y automatizar las nuevas e…

Los frenos psicólogicos al aprendizaje del alemán

Más que a un asunto de metodología o de talento, el aprendizaje del alemán nos confronta con cuestiones profundas y vitales...
Por: Diana Alejandra Roncancio Gómez www.psicologaentuidioma.de
Hay un factor decisivo sobre el bienestar personal y las posibilidades de desenvolverse a todos los niveles. Se trata de poder comunicarse. Suena banal. Si, poder comunicarse en todas las situaciones que componen la vida diaria, con las personas que nos rodean. Cuando migramos a un país, cuya lengua no dominamos, nuestras posibilidades comunicativas y con ello, nuestras posibilidades de desenvolvernos en los diferentes ámbitos, se ven seriamente limitadas. 
Por supuesto, hay que tener en cuenta, el estímulo a la recursividad y a la reinvención de uno mismo, que supone la barrera del idioma. 
¿Cuántos de nosotros hemos desarrollado ideas y talentos que sin la barrera del idioma, quizás nunca hubiésemos explorado? 
No pocos, diría yo. No obstante la barrera está ahí. Y... ¿Qué hacemos con ella? 
a. L…